Cómo fijar los precios de reparación de móviles en tu taller
"¿Cuánto te debo por la pantalla?" Detrás de esa pregunta tan simple hay una de las decisiones que más afecta a la salud de tu taller: cuánto cobras. Poner un precio al azar, copiar al de enfrente o redondear "lo que me costó la pieza más algo" es la receta para acabar trabajando muchas horas y ganar poco. En esta guía verás cómo construir tus precios con criterio, para que cada reparación cubra costes, valore tu tiempo y te deje margen de verdad.
Por qué fijar bien los precios cambia tu taller
Un precio no es solo una cifra: es lo que decide si tu trabajo es rentable o si, sin darte cuenta, estás regalando horas. Muchos talleres calculan el precio "a ojo", mirando lo que pagaron por la pieza y añadiendo un poco. El problema es que ese "un poco" rara vez cubre el tiempo real, ni los gastos del local, ni la garantía que vas a tener que asumir si algo falla.
Fijar bien los precios tiene tres efectos directos. Primero, proteges tu margen real: sabes que después de pagar la pieza y poner tu tiempo, te queda beneficio. Segundo, ganas confianza del cliente: un precio justo y explicado se defiende solo, y el cliente percibe profesionalidad. Y tercero, dejas de competir solo por ser el más barato, una carrera que casi siempre se pierde.
Los 3 componentes de todo precio de reparación
Por compleja que parezca, cualquier reparación se valora sumando las mismas tres piezas. Si una falta, pierdes dinero sin verlo.
No es lo que pone la factura del proveedor a secas. Es lo que de verdad te cuesta tener esa pieza lista para montarla: el precio de compra, el envío repartido entre las unidades y la parte proporcional de las piezas que se rompen o no sirven. Más abajo lo desglosamos.
Es el valor del tiempo que dedicas a la reparación, calculado a partir de una tarifa por hora que cubra tus gastos fijos y tu sueldo. Una pantalla rápida y una placa que lleva una hora de microsoldadura no pueden valer lo mismo de mano de obra.
Es lo que queda como beneficio del taller una vez cubiertos pieza y tiempo. Es lo que te permite invertir en herramientas, formación, garantía y, sencillamente, crecer. Sin margen no hay negocio: hay autoempleo a coste cero.
La fórmula básica es tan sencilla como potente: precio = coste real de la pieza + mano de obra + margen. Lo difícil no es la suma, es calcular bien cada sumando. Vamos a ello.
Calcular el coste REAL de la pieza
Aquí es donde más talleres se equivocan. Se mira el precio de la pantalla en la factura y se da por hecho que ese es el coste. No lo es. El coste real incluye al menos tres cosas:
- Compra: el precio que pagas al proveedor por la pieza concreta.
- Envío: los gastos de transporte del pedido, repartidos entre las unidades que vienen en él. Si un pedido de envío trae varias piezas, divide el porte entre todas.
- Merma y roturas: no todas las piezas llegan bien ni todas se montan a la primera. Un porcentaje se rompe al manipular, viene defectuoso o se queda obsoleto en el cajón. Ese coste hay que repartirlo entre las piezas buenas.
Si compras una pieza, le sumas su parte de envío y le añades un pequeño colchón por las que se pierden por el camino, obtienes el coste real. Ese, y no el de la factura, es el número que debes meter en la fórmula. Ignorar la merma es la forma más silenciosa de comerte tu propio margen.
Ponerle precio a tu hora: la tarifa de mano de obra
El error más extendido del sector: no contar el tiempo. Si solo cobras pieza más un pequeño extra, en realidad estás trabajando gratis. Tu mano de obra tiene que tener una tarifa, igual que la tiene un mecánico o un fontanero.
Para calcular tu tarifa por hora, parte de tus gastos fijos mensuales: alquiler, luz, agua, internet, herramientas, software, y el sueldo que quieres llevarte. Divide ese total entre las horas reales que dedicas a reparar al mes (no las que pasas en el taller: las que estás efectivamente trabajando en dispositivos). El resultado es lo que te cuesta cada hora de trabajo. Sobre esa base aplicas tu tarifa.
A partir de ahí, ajusta por dificultad y tiempo:
- Reparaciones rápidas y de bajo riesgo (una batería sencilla, un cambio de cristal trasero fácil): poco tiempo, tarifa proporcional.
- Reparaciones medias (la mayoría de cambios de pantalla): tiempo moderado, suelen ser el grueso de tu facturación.
- Reparaciones complejas o de riesgo (microsoldadura, daños por líquido, equipos muy pegados): mucho más tiempo, más riesgo de complicaciones, y deben cobrarse en consecuencia.
La regla es simple: si una reparación te quita el doble de tiempo que otra, no puede valer lo mismo de mano de obra. Cobrar plano por todo penaliza precisamente los trabajos en los que más te juegas.
Horquillas orientativas por tipo de reparación
Aquí no vas a encontrar tarifas cerradas, y es a propósito. El precio justo de una reparación depende del modelo concreto, de la calidad de la pieza (original, compatible, etc.), de tu zona y de tu estructura de costes. Lo que sí podemos darte es cómo se comportan relativamente las reparaciones más comunes, para que ordenes tu tarifario con cabeza:
Suele ser la reparación de mayor volumen y la que más mira el cliente. La pieza pesa mucho en el coste y varía enormemente entre gama de entrada y gama alta. Aquí es clave separar bien por modelo y por calidad de pantalla: una misma "pantalla" puede tener un coste muy distinto.
El tiempo de mano de obra suele ser bajo y la pieza, contenida. Es una reparación muy agradecida si tienes stock, pero ojo con cobrar de menos por ser "fácil": sigue teniendo su tiempo, su garantía y su riesgo.
En muchos modelos el conector va en un flex que se sustituye con facilidad; en otros va soldado a la placa y requiere desmontaje completo o microsoldadura. La diferencia de tiempo es enorme, así que la horquilla de precio también lo es. Diagnostica antes de presupuestar.
El cambio de cámara depende mucho del modelo: en algunos es accesible y en otros obliga a abrir buena parte del equipo. Valora el desmontaje real, no solo el precio de la pieza, porque ahí se esconde tu tiempo.
Insistimos: trata estas categorías como una guía para estructurar tu tarifario, no como precios vinculantes. Tus números salen de tu coste real de pieza y de tu tarifa por hora, no de lo que cobre otro taller.
El presupuesto al cliente: transparencia que vende
Un buen precio mal comunicado se percibe como caro. Un precio justo bien explicado se percibe como profesional. La forma de presentar el presupuesto importa tanto como la cifra. Estos son los pilares:
- Diagnóstico previo: revisa el equipo y confirma qué falla antes de dar precio
- Presupuesto previo claro: el cliente sabe qué va a pagar antes de autorizar
- Desglose entendible: qué incluye la reparación (pieza, mano de obra, garantía)
- Garantía incluida y explicada: qué cubre y durante cuánto tiempo
- Sin sorpresas: si aparece algo durante la reparación, se avisa y se reautoriza
Cuando el cliente entiende que el precio incluye un diagnóstico serio, una pieza de calidad y una garantía real, deja de comparar solo cifras. Le estás vendiendo tranquilidad, y eso vale más que ser el más barato.
Errores típicos que te hacen perder dinero
Cobrar solo pieza más un extra simbólico es trabajar gratis. La mano de obra es un componente del precio, no un regalo. Si no la cobras, la estás subvencionando tú.
Bajar precios para ganar al de enfrente es una espiral: reduce tu margen, atrae al cliente menos fiel y te impide ofrecer calidad y garantía. Compite por servicio, no por céntimos.
El precio que cobras debe contemplar los impuestos que correspondan y el coste de asumir las reparaciones en garantía. Si das tres meses de garantía, un porcentaje volverá: eso es un coste real que debe estar dentro del precio.
Las piezas suben de precio y los proveedores cambian sus tarifas. Si tú no actualizas las tuyas, tu margen se va estrechando en silencio. Revisa tu tarifario con regularidad y cada vez que cambien tus costes de compra.
Cómo ayuda TekPair a fijar y mantener tus precios
TekPair está pensado para talleres de reparación de móviles, así que poner precio y controlar el margen forma parte del flujo de trabajo:
- Presupuestos rápidos con plantillas de las averías habituales, para dar precio en el mostrador en segundos y sin improvisar.
- Margen por reparación: registras lo que te costó la pieza y lo que cobras, y ves de un vistazo cuánto ganas de verdad en cada trabajo.
- Reportes de qué servicios dejan más margen, para que sepas en qué reparaciones te interesa enfocarte y cuáles estás cobrando de menos.
- Historial de cliente y de precios: qué pagó, qué cobraste y cómo han ido evolucionando tus costes, para ajustar el tarifario a tiempo.
En cuanto a facturación electrónica y Verifactu, es algo que llegará próximamente a TekPair para que estés al día con la normativa sin complicarte. De momento, lo que sí tienes hoy es todo lo necesario para presupuestar bien, controlar tu margen y dejar de trabajar gratis.
TekPair — hecho para talleres de reparación de móviles
Presupuestos rápidos, margen por reparación, reportes y historial de cliente. Todo en una sola app desde 9,90€/mes.
Prueba gratis 15 días →Preguntas frecuentes
¿Cómo se calcula el precio de una reparación de móvil?
El precio de una reparación se compone de tres partes: el coste real de la pieza (compra más envío y un margen por roturas o mermas), tu mano de obra (el tiempo que tardas valorado a tu tarifa por hora) y un margen comercial. Suma los tres y obtendrás un precio que cubre costes y deja beneficio, no solo lo que pagaste por la pantalla.
¿Cuánto debería cobrar por la mano de obra en mi taller?
Define una tarifa por hora que cubra tus gastos fijos (alquiler, luz, herramientas, tu sueldo) y aplícala según el tiempo y la dificultad de cada reparación. Un cambio de batería sencillo lleva pocos minutos; abrir un equipo pegado para una placa lleva mucho más. No cobres lo mismo por trabajos que te cuestan tiempos muy distintos.
¿Es buena idea ser el taller más barato de la zona?
Casi nunca. Competir solo por precio bajo reduce tu margen, atrae a clientes que se irán al siguiente que baje un euro y no te deja ofrecer garantía ni piezas de calidad. Es mejor cobrar un precio justo, explicar qué incluye (diagnóstico, pieza de calidad, garantía) y competir por confianza y servicio.
¿Cada cuánto debo revisar los precios de mis reparaciones?
Conviene revisarlos al menos cada pocos meses y siempre que cambie el coste de las piezas con tus proveedores. Si los precios de compra suben y tú no actualizas tu tarifa, tu margen se reduce sin que te des cuenta. Tener un historial de qué pagaste y qué cobraste te permite ajustar a tiempo.
¿Quieres ver cómo funciona en la práctica? Prueba TekPair gratis durante 15 días sin tarjeta de crédito.